Juan Pablo es un chico que acostumbra dejar todo en lo que se dedica, algo poco usual en un tipo dedicado a instalar alarmas para la familia. El rubro va de lo mejor, versaba José, dueño del negocio, el que le rogó a que le ayudara en su empresa, hace un poco más de dos años, . Nuestro héroe recién había abandonado de la secundaria, y no le importaba mucholo que pasara con su existencia. No quería pasar toda su vida jugando con rejas, pero igual despreciaba lo que hacía, más aún por el dinero que percibía de sueldo. Un día,recorriendo Guadalajara, Se encontró un cartel de trabajo. No solicitaban haber trabajado en el rubro ni siquiera conocimientos específicos, sólo pedían a alguien dispuesto a ser el mejor. Quería ocuparse ganando dinero y que eso no limitara su deseo de seguir estudiando. Se levantó a oscuras para llegar de los primeros a la dirección detallada en el aviso. Se ofuscó {cuando vio la larga cadena de hombres esperando se abriera|al ver a la gran cantidad de hombres que esperaban bajo los toldos para Exteriores de las oficinas del negocio. Ni siquiera eran las 8 de la mañana, y el negocio abría a las 10 y media. En ese tiempo muchos desistieron en la espera, solo quedaron 4 postulantes . El negocio abrió cuatro horas antes de lo estimado. Era muy espacioso el lugar. La recepcionista pidió a los postulantes aguardar un rato a que apareciera el dueño, y en eso uno más desistió. Quedaron 3 en carrera. fue el último en hablar con el jefe, los dos candidatos entraron antes. Uno de los interesados en el trabajo acusó una cita impostergable por motivos también de trabajo, y el otro estaba ofuscado por salir del lugar. Aunque le habría prometido a su novia ir al cine, prefirió seguir esperando. Logró aguantar dos horas laborando en el lugar. . Hace pocos meses volvió a realizar mantención a la oficina donde estuvo ese día. "Las persianas para ventana son como las mejores", exclamó la recepcionista cuando lo vio entrar.
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