Un stop en la rutina no le vendría mal a nadie. Hace un tres años que me escapo de la vorágine capitalina, y pasando de largo las vacaciones como reponedor o estafeta de oficina, parece que no he salido jamás de viaje en mi vida. Al iniciar la carrera ya tenía en la cabeza la idea de un viaje. Todos mis compañeros venían de vuelta, se recorrieron el sur haciendo dedo, o al extranjero los que tenían más plata. Mientras, tenía que juntar las lucas para la matrícula en marzo. Si tenía varios días libre, me escapaba al campo, igual un fin de semana no cura a una mente agotada. Ahora tenía plata suficiente. Recién me había mudado a vivir con mi novia, y ella también quería tomarse mucho tiempo libre y no olvidarse del trabajo . La idea era olvidar todo, arrancarse, no importaba dónde. Me puse las pilas y decidí hacer la jugada financiera de la vida con unas vacaciones pagadas al contado Pensamos en ir fuera de Chile, que muchas veces es más accesible que vacacionar aca Nos hubiese encantado recorrer la tierra entera, pero no siempre se puede. Alejandra quería tranquilidad, paisajes naturales, rústicos. Como la plata nunca alcanza para lo que uno quiere, No podíamos llegar a Disneyworld, ni ver el Cristo Redentor o la Esfinge. No importa, la cuestión era salir de la ciudad, estar dos semanas lejos de todo lo que parezca o tenga forma de adelantos modernos y de la tecnología. Pero escaparse de la ciudad no tiene porqué significar dejar de lado la comodidad. {Me acordé que mi abuelo tenía una finca en el sur|Un tío me ofreció su casa cerca de la selva|Un amigo me convidó a su chalet en el sur.El sector estaba rodeado por mar y cordillera. Asimismo, se encontraba emplazada cerca de varios lugares turísticos. La idea de Alejandra era pasar una semana y de ahí seguir con el trayecto, la casa sería el donde repondríamos energías. Planificamos el viaje para para fin de mes. Luego de un viaje largo, llegamos a la cabaña. Sacamos las persianas horizontales y quedamos extasiados con el ambiente de sosiego, el primer fin de semana de julio. Todo el lugar es fabuloso, exclamó cortinas. Había harta plata invertida en la casa. Las persianas para las ventanas eran automáticas y motorizadas, detectaban la luz y se abrían a distancia. Lo primero que hice fue jugar un ratito, haciendo subir y bajar el roller, y después de conocerle los trucos, decidí configurarlas para abrirse a las 12 del día. Excelente momento para despertarse los días de descanso
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